HUGO
PRATT, SU HISTORIA
By
Miguel Ortiz
En
septiembre de 1944 es detenido por
los
alemanes pero consigue escapar.
Narrar la historia de
Hugo Pratt en pocas líneas es difícil, porque Pratt tiene muchos y
muy lindos sucesos en su vida.
Nació en Venecia el 15
de junio de 1927, hijo de Rolando Pratt, un empleado público en las
colonias.
Cuando Hugo cumple diez
años y termina la escuela primaria, viaja con sus padres a
Addis-Abeba en Etiopía, donde termina la secundaria. El 6 de abril
de 1941 entra al ejército inglés en Abisinia y a consecuencia es
internado en un campo de concentración para civiles.
A los 13 años ingresa al
batallón de policía colonial y por primera vez usa uniforme.
Allí empieza a ver
atuendos militares africanos y europeos y entra en contacto con los
ingleses.
Poco después comienza a
vivir y opinar como ellos.
En 1942 es trasladado a
Dire-Dalia, en Dancalia, más allá del desierto, donde lee por
primera vez “Terry y los piratas” de Milton Caniff. En 1943
vuelve a Italia por intermedio de la Cruz Roja Internacional y logra
la libertad de todos los menores de 16 años que estaban prisioneros
en campos de concentración.
Luego ingresa al colegio
militar.
El 8 de septiembre de
1943, día en que Italia firma el armisticio, deja el colegio y se va
a Venecia. Allí desde el mes de noviembre hasta 1945 permanece
escondido de los alemanes. “Poco heroico, pero sano”, afirma
Hugo.
Partió
copiando el
estilo
de Milton Caniff y
lo
superó con creces.
Conoce a Mario
Faustinelli y Ongaro, que se dedicaban a imprimir folletos
subversivos para la resistencia.
En septiembre de 1944 es
detenido por los alemanes, pero consigue escapar. Finalmente, los
aliados entran en Venecia. Un día se presenta al rector de la
universidad un joven soldado norteamericano indicando que su gobierno
apoyaba la manifestación estudiantil a favor de Trieste.
Al ver la colaboración
yankee, la autoridad da permiso para la manifestación al soldado
estadounidense, pero, a las pocas horas un comandante telefonea
imperiosamente insistiendo en saber a qué se debía que otorgara el
permiso del meeting.
El titubeante rector
aduce que había venido un soldado de esa nacionalidad a pedir dicha
autorización: ese soldado era Hugo Pratt.
En los tiempos
posteriores, Hugo usa uniformes alemanes, neozelandeses, ingleses,
franceses y americanos en diferentes tareas.
En julio pasa a ser
intérprete del batallón de Nueva Zelanda de la VIII Armada de
Alexander. En 1946, junto a Faustinelli y Ongaro crean la revista “As
de Espadas”, que les sirvió para vender los derechos a la
editorial Abril de Buenos Aires.
El hecho de conocer la
guerra de cerca y haber usado uniformes de distintos países, le
sirvió mucho para crear cómics de la conflagración verdadermente
espectaculares.
Yo, personalmente,
compraba “Hora Cero” y “Frontera”, dos publicaciones
dirigidas por Oesterheld, el famoso guionista argentino, que por un
tiempo trabajó en Chile con Arancio, Breccia, Arturo del Castillo,
Horacio Lalia, etc. Fue gran admirador de Milton Caniff, dibujante
estadounidense, pero, él lo supero lejos.