Expo-Comic y Multimedia

Miguel Ortiz es autor en FIRST COMIC NEWS

lunes, 24 de febrero de 2020

Mis conversaciones con Pepo en Zig Zag


Foto 1: Condorito cumplió 70 años. Foto 2: Miguel Ortiz.
Foto 3:Amanda Boettiger con René Ríos Boettiger (Pepo)

cuando era estudante de Medicina en la U. de Chile.
Foto 4:Un dibujo hecho por JORCAR donde muestra a PEPO
rodeado por los dibujantes de ZIG ZAG.


MIS CONVERSACIONES
CON PEPO EN ZIG ZAG

Por Miguel Ortiz (Dibujante de Condorito en Zig Zag)
Ilustraciones por Jorge Carvallo (JORCAR)

Pepo en un principio pensó
que la revista no duraría más
de tres años. Nos dijo que
posiblemente la gente se
cansaría de los chistes.

Al poco tiempo de estar trabajando en la revista Condorito, Pepo me llamó y me dijo: “Te invito a caminar unas cuadras y a tomar un rico chocolate con pasteles que hay en un lugar cercano al otro lado del Mapocho”. “Ok” le dije, y salimos a dar el paseo que Pepo hacia normalmente tipo 16 horas.

En el trayecto me explicó que con los años las piernas se atrofian debido al tiempo que llevas sentado. “Normalmente a esta rutina me acompaña Nato (Renato Andrade)”.

Fue en una de estas caminatas, donde me contó cómo se hizo dibujante. Pepo, René Ríos Boettiger, nació en Concepción, el 15 de diciembre de 1911. Estudió tres años Medicina, carrera que abandonó por su interés por el cómic.

Llegamos al café, era una casa vieja estilo alemán, atendida por sus dueños, un matrimonio de ancianos alemanes, que estaban solos, pero el chocolate y los pasteles los preparaban muy bien.

Fue en uno de esos paseos, que Pepo nos contaba a Ric, Ricardo González, y a mí, que el sueño de su padre era que fuera médico igual que él. Una de las cosas que él hizo, como travesura, era ver cómo su padre atendía a sus pacientes: para ello se escondía tras las cortinas que cubrían de pared a pared el estudio que su padre tenía en casa. Después jugaba con sus amiguitos al doctor.

Su interés por el dibujo lo tuvo a muy temprana edad. El papá lo veía como una entretención momentánea, ya que él soñaba en verlo como médico, pero indirectamente le fomentaba el vicio. Así se suscribió a la revista Topaze, semanario satírico con contenido político, y la dejaba en lugares visibles para que el joven Pepo la viera.

En una oportunidad, cuando faltaba como un mes para su cumpleaños, el papá lo llamó y le dijo: “Hijo, quiero celebrar tu cumpleaños en grande. Invita a tus amiguitos del barrio y a todo tu curso a la mejor confitería de Concepción”. Pepo llevó a los muchachos a la confitería que le indicó su papá y cuando llegó al lugar, dice que los amiguitos lo recibieron con un gran aplauso. Su padre había enviado a enmarcar como 40 dibujos suyos, a él se le entró el habla, se sintió tan emocionado que visitó varias veces la exposición, luego abrazó a su papá. Fue un regalo inolvidable, tenía 11 años, y ya publicaba dibujos en el diario El Sur de Concepción.

En otra oportunidad pensó tener una revista y la hizo en el formato de la revista Topaze, pero la mantenía guardada. Al año siguiente se le perdió la carpeta en la que tenía los originales de su revista. Me contó que se sintió furioso, porque pensó que le serviría más adelante como muestra. Nuevamente, para el cumpleaños siguiente fue con sus amigos a la misma confitería pero la exposición no estaba. Cuando tomaba once, un mensajero interrumpió y preguntó por Pepo, esta vez la emoción fue muy superior a la anterior. El paquete que le entregó el mensajero fue mejor que los cuadros: esta vez eran 100 ejemplares de su revista. Ahora tenía 12 años.

Cuando Pepo creó a
Condorito, jamás pensó que
su personaje se transformaría en
nuestro segundo símbolo pátrio.

Más adelante, Pepo entró a estudiar Medicina. Por su habilidad era el encargado del diario mural de la facultad, el que llenaba de caricaturas. Un día sus amigos de la escuela de Medicina le dijeron que por qué no llevaba sus dibujos a la revista Topaze. Pepo preparó un portafolio y lo llevó a Zig Zag. Se presentó al director de Topaze, Jorge Délano (Coke), quien al ver los dibujos le dijo: “Si te quedas ahora aquí, te contrato”. Pepo se quedó: el cómic era su camino. Sus padres vinieron a Santiago a verlo y el encuentro fue muy emotivo, Pepo abrazó a su padre y le dijo: “Lo intenté”. “Siempre lo supe hijo, trata de ser el mejor”.

En 1942 sucede un acontecimiento muy importante para los dibujantes chilenos y público en general: Llega a Chile Walt Disney en persona, en una gira de buena voluntad, que hizo por América del Sur, no entraré en detalles sobre el objetivo del viaje, pero tuvo una amplia repercusión en nuestro país ya que el había estrenado con mucho éxito la película Blanca Nieves y los siete enanitos.

La Embajada de los Estados Unidos le pidió a Jorge Délano (Coke) que hiciera de anfitrión, ya que él tenía doble nacionalidad chileno-norteamericana: su tío era Franklin Delano Roosevelt.

El tema es que Disney invitó a todos los dibujantes de esa época a la premier de Los Tres Caballeros, que traía un corto al final que se llamaba Saludos a Chile.

Antes de que terminara la película, Pepo abandonó muy molesto la sala porque el personaje que representaba a Chile era un pequeño avioncito que cruza la cordillera desde Mendoza con una carta dirigida a Coke. El avión se llamaba Pedrito. Pepo decía que aquí no se fabrican aviones, por eso un día se encerró en su estudio y creo lo que es hoy “un segundo símbolo patrio”: Condorito.

Pepo nos contaba que tuvo varios años archivada la carpeta con Condorito hasta que un día lo llama Félix López, director de la revista Don Fausto, para encomendarle una página de chistes para una revista que estaba a punto de lanzarse.

Se llamaba Okey. Pepo así vio la oportunidad de lanzar a Condorito, personaje que al principio tenía más traza de ave, pero que con el tiempo se fue humanizando.

Han pasado muchos años. Siempre recordaré al tipo bonachón y buen amigo que fue Pepo y que además me puso a trabajar en el cómic, algo que siempre me gustó y me sigue gustando.

lunes, 17 de febrero de 2020

COLUMNA 2018 por MIKE STAR (meriggi)...

Foto 1: Rubén Meriggi. Foto 2: Página
que muestra toda la habilidad de Rubén.


Lamentablemente
murio Rubén Meriggi
(Conan, el bárbaro)

Por Mike Star

Meriggi además era caballero
de la mesa redonda, participaba
activamente en eventos
medievales en vivo.

Nació en Argentina, el 3 de octubre de 1959.

Comenzó su carrera de dibujante de cómics a muy temprana edad. Su primer trabajo lo realizó en marzo de 1976.

Esa labor consistió en la realización de los lápices para la serie Argón, escrita por Oesterheld y Ray Collins y editada por Columba. A partir de allí comenzó a dibujar varias series para la misma editorial entre las que se encontraban Dennis Martin, David Coates y Rodwin de Britania.

Entre tanto, y para la editorial Eura, se hizo tiempo para dibujar la serie Bull Rocket (escrita por Oesterheld).

Pero Columba no dejaría escapar a uno de sus artistas más prometedores. Fue así que le encargan el arte para la nueva serie Wolf, que, junto con la adaptación al cómic por parte de Meriggi de la película Krull, iniciaban su estilo personal de dibujar.

El dibujante ya estaba afianzado, pero aún seguiría sorprendiendo al público con otro trabajo realizado para Columba, Crazy Jack. Esta serie fue, en su momento, una de las más populares de Argentina, seguida por miles de lectores.

Con todo este camino recorrido, el artista ejecuta cuatro series para la editorial Eura: el Imperio y los Harapos, Almanzor, Búsqueda y Duende, que también son publicadas en la Argentina en la revista Skorpio. A todo esto, Columba lo sigue convocando.

Cuatro historias más lo esperan: Aar, Historias de Mañana, Ciborg y Blood Town. Meriggi se convierte en uno de los dibujantes de cómics más importantes de Argentina y del mundo, pues la editorial Marvel cómics lo recluta para que dibuje a uno de los personajes épicos más importantes de la historia de los cómics de aventuras, Conan.

Pero Rúben no se queda allí. Además, comienza a realizar ilustraciones para libros de fantasía que son editados en Europa y Estados Unidos.

Entre tanto, y para despuntar el vicio, se hace un tiempo para volver a editar en la Argentina. Efx Studio le encomienda la realización del número cinco de la serie Camulus. Luego de eso desarrolla la miniserie Hiras, el Hijo de Nippur para Italia con guión de Robin Wood. En estos momentos está a cargo de la dirección de arte de la editorial Thalos donde se vuelve a publicar Crazy Jack.

Cuando realizaba unos últimos trabajos se nos fue. Adios Rubén QEPD.

lunes, 10 de febrero de 2020

COLUMNA 2018 por MIKE STAR...


A Los 95 Años Murió El Hombre
Más Querido Del Mundo

Por Mike Star

Stanley Martin Lieber, STAN LEE, nació en Nueva York, hijo de un inmigrante judío rumano.

En 1922, según él comenta en una entrevista, nació pobre. Además, vivió en un edificio de interés social: la ventana de su dormitorio daba con el muro de ladrillos del edificio de al lado, por lo tanto el paisaje era desolador. A veces echaba a andar su imaginación mirando los ladrillos y manchas del edificio contiguo, en el que las manchas eran villanos y superhéroes que quizá cuando creaba personajes con Jack Kirby, le transmitía sus visiones. En una oportunidad lo visitó en Nueva York, el célebre Federico Fellini para conversar sobre sus superhéroes.

Federico, el director italiano, también fue guionista de cómics durante la segunda guerra mundial, según contaba. Antes de hacer alguna de sus películas, se inspiraba en una colección del “Corriere Del Picoli” (revista de cómic italiano, suplemento del “Corriere de La Sera”).

Volviendo a Stan, también fue director de la revista MAD, cuyo contenido era de sátira política. Mientras estuvo en la publicación, funcionó todo bien, pero su trabajo estaba en la creación de nuevos personajes. Por ello, renunció a la dirección de la revista y se dedicó ciento por ciento a Marvel.