Miguel Ortiz es autor en FIRST COMIC NEWS

Mostrando las entradas con la etiqueta pepo. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta pepo. Mostrar todas las entradas

martes, 10 de septiembre de 2024

SEGUNDA PARTE DE CONDORITO Y FINAL



SEGUNDA PARTE DE

CONDORITO Y FINAL


Por Miguel Ortiz


Condorito es

un símbolo

que representa a

toda América.


Mi primer día de trabajo en la revista Condorito tuvo una sorpresa imprevista, uno de los miembros del primer equipo de dibujantes tuvo un debut y despedida, me refiero a mi amigo: Lugoze (QEPD).

Pepo le había encargado varias páginas de Condorito, pero ese primer día de trabajo todos quedamos perplejos, el hizo entrega a Pepo de unas 10 páginas muy buenas de cómic, entonces Lugoze nos comentó que recibió un contrato de la revista Time de Estados Unidos, Pepo dijo: “Me pilla de sorpresa mi amigo Lugoze, pero te deseo lo mejor, fuimos amigos en varias publicaciones y lo seguiremos siendo siempre, pero Condorito debe continuar con o sin tí”.

La secretaria trajo una botella de vino Gato Negro y unas papitas fritas y celebramos el contrato de Lugoze (desde entonces Lugoze se radicó en Nueva York).

Hoy Condorito cumple 75 años y el tiempo pasa volando, estábamos tan concentrados en adelantar números de la revista que a veces perdíamos la noción del tiempo, porque estábamos preocupados de los números de meses venideros, de todas maneras estábamos trabajando en una revista que estaba naciendo.

Hoy al recordar eso me siento como si me metiera en una máquina del tiempo, varias veces, Nato, que era el Subdirector de la revista, me pasó por encargo de Pepo algunas de las primeras páginas que publicó en la revista Okey para que yo las repita y actualice para Condorito y algún otro personaje, cuando tómo un libro de esa época me emociono un poco, fue una época hermosa, cuando empezamos a regresar al país, luego del régimen, quisimos con Pepo, Abel Romero, Jorge Carvallo (Jorcar), Máximo Carvajal y yo, revivir esa época, pero no tuvimos éxito, pero como dicen mis amigos dibujantes argentinos: “Condorito es INMORTAL”. Si hoy cumplió 75 años le queda cuerda para más.

En mi debut de trabajo en Condorito, me llamó la atención ver a todos los dibujantes “encorbatados”, después de saludar a Pepo, pasé a saludar a Nato, él era el encargado de pasar los guiones a los dibujantes, fijar plazo de entrega de las páginas y conversar sobre las tarifas establecidas por la empresa.

Le comenté mi observación sobre las corbatas, él me dijo: “que bueno que me recordastes”, a Pepo le gustaba que todos los dibujantes la usen, al despedirme la secretaria me regaló una corbata nueva por supuesto, me dijo: “regalo de la casa ¡úsela!”.

Lo hizo con una amable sonrisa. El espacio del Departamento de Historietas se estaba haciendo estrecho por la cantidad de publicaciones que se hacían, entonces, como yo trabajaba para Condorito, me pidieron que me cambie a la oficina de Condorito, le dije a Pepo y él me dijo “al Diagramador de Ecran lo contrató una editorial norteamericana así que te recomendé para ese cargo, allá tendrás oficina solo con sueldo fijo y tiempo para Condorito y Can Can”, otra publicación de Pepo (por supuesto mi contrato comercial con Condorito se mantuvo).

Cuando fui a entregar mis primeras páginas de Condorito, la secretaria me dijo que Pepo estaba de cumpleaños el 15 de diciembre, estás invitado a una cena que se hará en el Pollo Dorado a las 20 horas.

Fui encantado, al terminar la cena Pepo pidió que posáramos para una foto graciosa, yo no encontré algo más gracioso que ponerme de espaldas al fotógrafo, al día siguiente Pepo me mostró la foto, “de espalda no te ves muy gracioso”, él y Osvaldo Muñoz Romero se pusieron una panera en la cabeza, también fueron invitados los dibujantes de Can Can (una revista estilo Playboy criolla) donde sobresalían: Vicar, Jorcar y Jimmy Scott.

Lanzamiento sorpresivo, Hernán Maino me pidió que lance, en ExpoComic 2013, el nuevo libro de tapa dura de lujo de Condorito, de la Editorial Origo, de la cual es Gerente General.

Yo acepté, aunque jamás lo he hecho, salvo un libro mío, pero este es muy distinto y yo diría especial, ya que, cerré un instante los ojos y me trasladé a la época de oro del cómic nacional chileno.

El lanzamiento fué nada menos que con el nieto regalón de Pepo. Eso le dió realce a este encuentro, ya que, fué una conversación de un sobreviviente del nacimiento de un personaje que ha sobrevivido tanto tiempo y se lo pelean los pueblos latinoamericanos apropiándoselo como propio, ya que, por un acierto de Pepo, puso en cada país, en la portada del número uno, a Condorito con el traje típico de cada país.

Yo fui testigo de ello, viví en Venezuela 14 años y la gente cree que Condorito es venezolano porque salió en una oportunidad bailando joropo con liquiliqui, baile y vestimenta folklórica de Venezuela, incluso la gente estaba usando algunas palabras utilizadas en el cómic como propias de cada país.

Condorito para mí significa mucho. El autor del personaje me hizo perder la timidez de provinciano, pues nací en Temuco, Sur de Chile, aunque René Ríos (Pepo) también era sureño, nació en Concepción, Pepo nos decía a Igor y a mí: “No sean tímidos ustedes le “pegan al cosío”, una frase sureña. Igor también era huaso de Puerto Montt.

Por fortuna estuve a la altura de esta magnífica misión: en el fondo me sentí como si recibiera un gran premio, lo hice con uno de los nietos, además me gustó porque fue superventa.


miércoles, 21 de agosto de 2024

BREVE HISTORIA DE CONDORITO

 

BREVE HISTORIA DE CONDORITO

Condorito fue creado

por Pepo, inspirado

por un viaje que hizo

Disney a Chile

Por Miguel Ortiz

Al poco tiempo de estar trabajando en la revista Condorito, Pepo me llamó y me dijo: “Te invito a caminar unas cuadras y a tomar un rico chocolate con pasteles que hay en un lugar cercano al otro lado del Mapocho”. “Ok” le dije, y salimos a dar el paseo que Pepo hacia normalmente tipo 16 horas.

En el trayecto me explicó que con los años las piernas se atrofian debido al tiempo que llevas sentado. “Normalmente a esta rutina me acompaña Nato (Renato Andrade)”.

Fue en una de estas caminatas, donde me contó cómo se hizo dibujante. Pepo, René Ríos Boettiger, nació en Concepción, el 15 de diciembre de 1911. Estudió tres años Medicina, carrera que abandonó por su interés por el cómic.

Llegamos al café, era una casa vieja estilo alemán, atendida por sus dueños, un matrimonio de ancianos alemanes, que estaban solos, pero el chocolate y los pasteles los preparaban muy bien.

Fue en uno de esos paseos, que Pepo nos contaba a Ric, Ricardo González, y a mí, que el sueño de su padre era que fuera médico igual que él. Una de las cosas que él hizo, como travesura, era ver cómo su padre atendía a sus pacientes: para ello se escondía tras las cortinas que cubrían de pared a pared el estudio que su padre tenía en casa. Después jugaba con sus amiguitos al doctor.

Su interés por el dibujo lo tuvo a muy temprana edad. El papá lo veía como una entretención momentánea, ya que él soñaba en verlo como médico, pero indirectamente le fomentaba el vicio. Así se suscribió a la revista Topaze, semanario satírico con contenido político, y la dejaba en lugares visibles para que el joven Pepo la viera.

En una oportunidad, cuando faltaba como un mes para su cumpleaños, el papá lo llamó y le dijo: “Hijo, quiero celebrar tu cumpleaños en grande. Invita a tus amiguitos del barrio y a todo tu curso a la mejor confitería de Concepción”.

Pepo llevó a los muchachos a la confitería que le indicó su papá y cuando llegó al lugar, dice que los amiguitos lo recibieron con un gran aplauso. Su padre había enviado a enmarcar como 40 dibujos suyos, a él se le entró el habla, se sintió tan emocionado que visitó varias veces la exposición, luego abrazó a su papá. Fue un regalo inolvidable, tenía 11 años, y ya publicaba dibujos en el diario El Sur de Concepción.

En otra oportunidad pensó en tener una revista y la hizo en el formato de la revista Topaze, pero la mantenía guardada. Al año siguiente se le perdió la carpeta en la que tenía los originales de su revista. Me contó que se sintió furioso, porque pensó que le serviría más adelante como muestra. Nuevamente, para el cumpleaños siguiente fue con sus amigos a la misma confitería pero la exposición no estaba. Cuando tomaba once, un mensajero interrumpió y preguntó por Pepo, esta vez la emoción fue muy superior a la anterior. El paquete que le entregó el mensajero fue mejor que los cuadros: esta vez eran 100 ejemplares de su revista. Ahora tenía 12 años.

Más adelante, Pepo entró a estudiar Medicina. Por su habilidad era el encargado del diario mural de la facultad, el que llenaba de caricaturas. Un día sus amigos de la escuela de Medicina le dijeron que por qué no llevaba sus dibujos a la revista Topaze. Pepo preparó un portafolio y lo llevó a Zig-Zag. Se presentó al Director de Topaze, Jorge Délano (Coke), quien al ver los dibujos le dijo: “Si te quedas ahora aquí, te contrato”. Pepo se quedó: el cómic era su camino. Sus padres vinieron a Santiago a verlo y el encuentro fue muy emotivo, Pepo abrazó a su padre y le dijo: “Lo intenté”. “Siempre lo supe hijo, trata de ser el mejor”.

En 1942 sucede un acontecimiento muy importante para los dibujantes chilenos y público en general: Llega a Chile Walt Disney en persona, en una gira de buena voluntad, que hizo por México, Brasil, Argentina y Chile. No entraré en detalles sobre el objetivo del viaje, pero tuvo una amplia repercusión en nuestro país ya que el había estrenado con mucho éxito la película Blanca Nieves y los siete enanitos. La Embajada de los Estados Unidos le pidió a Jorge Délano (Coke) que hiciera de anfitrión, ya que él tenía doble nacionalidad chileno-norteamericana: su tío era Franklin Delano Roosevelt. El tema es que Disney invitó a todos los dibujantes de esa época a la premier de Los Tres Caballeros, que traía un corto al final que se llamaba Saludos a Chile.

Antes de que terminara la película, Pepo abandonó muy molesto la sala porque el personaje que representaba a Chile era un pequeño avioncito que cruza la cordillera desde Mendoza con una carta dirigida a Coke. El avión se llamaba Pedrito. Pepo decía que aquí no se fabrican aviones… Por eso un día se encerró en su estudio y creo lo que es hoy “un segundo símbolo patrio”: Condorito.

Pepo nos contaba que tuvo varios años archivada la carpeta con Condorito hasta que un día lo llama Félix López, Director de la revista Don Fausto, para encomendarle una página de chistes para una revista que estaba a punto de lanzarse. Se llamaba Okey. Pepo así vio la oportunidad de lanzar a Condorito, personaje que al principio tenía más traza de ave, pero que con el tiempo se fue humanizando.

Han pasado muchos años. Siempre recordaré al tipo bonachón y buen amigo que fue Pepo y que además me puso a trabajar en el cómic, algo que siempre me gustó y me sigue gustando…


lunes, 24 de febrero de 2020

Mis conversaciones con Pepo en Zig Zag


Foto 1: Condorito cumplió 70 años. Foto 2: Miguel Ortiz.
Foto 3:Amanda Boettiger con René Ríos Boettiger (Pepo)

cuando era estudante de Medicina en la U. de Chile.
Foto 4:Un dibujo hecho por JORCAR donde muestra a PEPO
rodeado por los dibujantes de ZIG ZAG.


MIS CONVERSACIONES
CON PEPO EN ZIG ZAG

Por Miguel Ortiz (Dibujante de Condorito en Zig Zag)
Ilustraciones por Jorge Carvallo (JORCAR)

Pepo en un principio pensó
que la revista no duraría más
de tres años. Nos dijo que
posiblemente la gente se
cansaría de los chistes.

Al poco tiempo de estar trabajando en la revista Condorito, Pepo me llamó y me dijo: “Te invito a caminar unas cuadras y a tomar un rico chocolate con pasteles que hay en un lugar cercano al otro lado del Mapocho”. “Ok” le dije, y salimos a dar el paseo que Pepo hacia normalmente tipo 16 horas.

En el trayecto me explicó que con los años las piernas se atrofian debido al tiempo que llevas sentado. “Normalmente a esta rutina me acompaña Nato (Renato Andrade)”.

Fue en una de estas caminatas, donde me contó cómo se hizo dibujante. Pepo, René Ríos Boettiger, nació en Concepción, el 15 de diciembre de 1911. Estudió tres años Medicina, carrera que abandonó por su interés por el cómic.

Llegamos al café, era una casa vieja estilo alemán, atendida por sus dueños, un matrimonio de ancianos alemanes, que estaban solos, pero el chocolate y los pasteles los preparaban muy bien.

Fue en uno de esos paseos, que Pepo nos contaba a Ric, Ricardo González, y a mí, que el sueño de su padre era que fuera médico igual que él. Una de las cosas que él hizo, como travesura, era ver cómo su padre atendía a sus pacientes: para ello se escondía tras las cortinas que cubrían de pared a pared el estudio que su padre tenía en casa. Después jugaba con sus amiguitos al doctor.

Su interés por el dibujo lo tuvo a muy temprana edad. El papá lo veía como una entretención momentánea, ya que él soñaba en verlo como médico, pero indirectamente le fomentaba el vicio. Así se suscribió a la revista Topaze, semanario satírico con contenido político, y la dejaba en lugares visibles para que el joven Pepo la viera.

En una oportunidad, cuando faltaba como un mes para su cumpleaños, el papá lo llamó y le dijo: “Hijo, quiero celebrar tu cumpleaños en grande. Invita a tus amiguitos del barrio y a todo tu curso a la mejor confitería de Concepción”. Pepo llevó a los muchachos a la confitería que le indicó su papá y cuando llegó al lugar, dice que los amiguitos lo recibieron con un gran aplauso. Su padre había enviado a enmarcar como 40 dibujos suyos, a él se le entró el habla, se sintió tan emocionado que visitó varias veces la exposición, luego abrazó a su papá. Fue un regalo inolvidable, tenía 11 años, y ya publicaba dibujos en el diario El Sur de Concepción.

En otra oportunidad pensó tener una revista y la hizo en el formato de la revista Topaze, pero la mantenía guardada. Al año siguiente se le perdió la carpeta en la que tenía los originales de su revista. Me contó que se sintió furioso, porque pensó que le serviría más adelante como muestra. Nuevamente, para el cumpleaños siguiente fue con sus amigos a la misma confitería pero la exposición no estaba. Cuando tomaba once, un mensajero interrumpió y preguntó por Pepo, esta vez la emoción fue muy superior a la anterior. El paquete que le entregó el mensajero fue mejor que los cuadros: esta vez eran 100 ejemplares de su revista. Ahora tenía 12 años.

Cuando Pepo creó a
Condorito, jamás pensó que
su personaje se transformaría en
nuestro segundo símbolo pátrio.

Más adelante, Pepo entró a estudiar Medicina. Por su habilidad era el encargado del diario mural de la facultad, el que llenaba de caricaturas. Un día sus amigos de la escuela de Medicina le dijeron que por qué no llevaba sus dibujos a la revista Topaze. Pepo preparó un portafolio y lo llevó a Zig Zag. Se presentó al director de Topaze, Jorge Délano (Coke), quien al ver los dibujos le dijo: “Si te quedas ahora aquí, te contrato”. Pepo se quedó: el cómic era su camino. Sus padres vinieron a Santiago a verlo y el encuentro fue muy emotivo, Pepo abrazó a su padre y le dijo: “Lo intenté”. “Siempre lo supe hijo, trata de ser el mejor”.

En 1942 sucede un acontecimiento muy importante para los dibujantes chilenos y público en general: Llega a Chile Walt Disney en persona, en una gira de buena voluntad, que hizo por América del Sur, no entraré en detalles sobre el objetivo del viaje, pero tuvo una amplia repercusión en nuestro país ya que el había estrenado con mucho éxito la película Blanca Nieves y los siete enanitos.

La Embajada de los Estados Unidos le pidió a Jorge Délano (Coke) que hiciera de anfitrión, ya que él tenía doble nacionalidad chileno-norteamericana: su tío era Franklin Delano Roosevelt.

El tema es que Disney invitó a todos los dibujantes de esa época a la premier de Los Tres Caballeros, que traía un corto al final que se llamaba Saludos a Chile.

Antes de que terminara la película, Pepo abandonó muy molesto la sala porque el personaje que representaba a Chile era un pequeño avioncito que cruza la cordillera desde Mendoza con una carta dirigida a Coke. El avión se llamaba Pedrito. Pepo decía que aquí no se fabrican aviones, por eso un día se encerró en su estudio y creo lo que es hoy “un segundo símbolo patrio”: Condorito.

Pepo nos contaba que tuvo varios años archivada la carpeta con Condorito hasta que un día lo llama Félix López, director de la revista Don Fausto, para encomendarle una página de chistes para una revista que estaba a punto de lanzarse.

Se llamaba Okey. Pepo así vio la oportunidad de lanzar a Condorito, personaje que al principio tenía más traza de ave, pero que con el tiempo se fue humanizando.

Han pasado muchos años. Siempre recordaré al tipo bonachón y buen amigo que fue Pepo y que además me puso a trabajar en el cómic, algo que siempre me gustó y me sigue gustando.

sábado, 7 de septiembre de 2019

Homenaje a Pepo, padre de Condorito

FOTO 1: René “Pepo” Ríos Boettiger. FOTO 2: Caricatura que Pepo le hizo a Disney y él la elogió muchísimo. FOTO 3: Walt Disney estuvo en Chile, visitó la revista Topaze, en la foto Disney firma una
copia de una caricatura que le hizo Pepo. FOTO 4: Pepo en su mesa de dibujo trabajando en las
portadas de Condorito.


HOMENAJE A PEPO
PADRE DE CONDORITO

Por Miguel Ortiz

René “Pepo” Ríos Boettiger nació en Concepción el 15 de diciembre de 1911. Desde muy temprano manifestó cualidades para el dibujo, publicando su primera historieta en un diario de su ciudad antes de cumplir los 10 años. Después de un breve paso por la Escuela de Medicina, se decidió por la pasión de su vida, y trabajó como dibujante, ilustrador y publicista en las mejores revistas de la época, hasta que en 1949 dio vida a Condorito.

Hoy, más de 60 años después, Condorito es el personaje cómico más popular de Latinoamérica, cuyos chistes aparecen diariamente en más de 4 millones de periódicos y su revista es leída en los rincones de todo América.

El humor de Condorito ha podido adaptarse con éxito a los nuevos tiempos, reflejando los tipos humanos más característicos de nuestro pueblo desde una perspectiva creativa, logrando que sus miles de lectores se sientan identificados con su humor blanco y picardía.

Pelotillehue, el pequeño mundo de Condorito, está habitado por un grupo de amigos inseparables: el compadre don Chuma, Garganta de Lata, Huevo Duro, Cabellos de Ángel, Comegato, Ungenio, su novia Yayita, sus suegros Tremebunda y Cuasimodo, su sobrino Coné y sus mascotas Washington y Matías, quienes acompañan a Condorito en todas sus aventuras.

martes, 23 de abril de 2019

JORCAR, un verdadero personaje del comic

FOTO 1: Jorge Carvallo “Jorcar”. FOTO 2: Una excelente autocaricatura de Jorge Carvallo, JORCAR, rodeado de las cosas que le han dado satisfacción en la vida: premio FISA 68 y 70, otras distinciones y fotos de músicos de jazz y su infaltable batería que toca aún en un conjunto. Además, SCAT, su personaje favorito.

JORCAR, UN VERDADERO
PERSONAJE DEL CÓMIC

By Miguel Ortiz

Desde que apareció en la legendaria Zig Zag, ha sido hasta ahora un permanente creador de personajes.

Hablar de Jorge Carvallo (Jorcar) es muy entretenido. Cuenta que para él la historieta fue como un vicio instantáneo: apenas vio una revista de historietas se enamoró perdidamente del tema, incluso tuvo la suerte de tener a mano a su abuela materna que lo admiraba y le fomentaba el vicio que hasta el día de hoy mantiene. Su hija, su señora y Javierita, su nieta, son y serán sus fans para siempre. Un día apareció por la editorial Zig Zag un flaco alto que quería conocer a Pepo y de paso mostrarle su portafolio, porque su idea fija era trabajar en la afamada editorial, como lo hicieron muchos artistas de la época, Pepo lo recibió cariñosamente como acostumbraba a acoger a los futuros colegas del cómic. Recuerda que para él fue como conocer un personaje inalcanzable. Precisa que de pronto se encontró frente a él y que de puro contento se le entró el habla y sintió unos escalofríos de emoción.

Pepo visliumbró en Jorcar un artista en cierne, y no quiso perderlo. Por eso, lo contrató para hacer pequeñas viñetas en la revista picaresca El Pobre Diablo, de la cual él era su director.

Su primer día de trabajo, contaba Nato, que fue un verdadero show, ya que, sacó de un estuche una cantidad de cerchas, reglas y compases para hacer sus monos, cosa que llamó mucho la atención del resto de los dibujantes, Alhué agregó a ese comentario que lo primero que hizo en la cartulina fue escribir su firma “Jorcar” y luego hacer el dibujo que Nato diagramaba en el borde de la página a dos centímetros. Ese fue su debut.

Muy pronto Jorcar empezó a ser tratado como el artista que era. Incluso fue creador de personajes. Como muchos dibujantes también incursionó con éxito en publicidad, ganando una cantidad de premios con sus excelentes afiches.

Hoy siendo un veterano del cómic, sigue creando personajes de los cuales Scat es su favorito.

miércoles, 6 de febrero de 2019

A 13 años de la muerte de PEPO

FOTO 1: Pepo. FOTO 2: En la Ruta de Condorito viajando hacia Camarico. FOTO 3: Una admiradora de Condorito en el Colegio Cumbres. FOTO 4: Con otra fan de Condorito en Camarico. FOTO 5: Firmando un autógrafo en El Pollo Farsante. FOTO 6: A la llegada en Camarico. FOTO 7: En el Colegio Cumbres Femenino de Las Condes.


A 13 ANOS DE LA MUERTE DE PEPO

By Miguel Ortiz

Ser un sobreviviente del primer equipo que formó Pepo, para hacer los cómics de Condorito, a veces me produce un poco de miedo. Eramos dos los vivos hasta tres años atrás, Ricardo González y yo, pero mi amigo Ric, como el firmaba sus dibujos, falleció en un viaje a Santiago.

Ricardo vivía en Bocaraton, estado de Florida, USA, y vino a ver a Chile qué podía hacer para regresar con su señora a su querida patria. Al juntarse con un grupo de amigos de antaño le dió un infarto de emoción y falleció antes de que la ambulancia llegara al hospital.

Esta vez no seguiré hablando de Ric sino de Pepo. Cuando Pepo me pidió que fuera parte de su equipo, fue en el restaurant Nuria de los años 60. Fue justamente en presencia de Ric y de Nato. Para mí eso fue como un golpe de emoción, no lo podía creer, pero me puse serio y escuché con tranquilidad su oferta y con seriedad sus planes.

Acepté trabajar con él. Me dijo que las páginas las hiciera a lápiz, “la tinta la pasará Ric, ya que él tiene una pasada de tinta similar a la mía” me explicó.

Ahora, cuando Pepo no está he tenido la oportunidad de recibir homenajes y la gente quiere tomarse fotos conmigo y me pide autógrafos (Me toman por un sobreviviente).

Cuando fui invitado a Cumpeo me acordé de porqué elegimos ese simpático pueblo. Fue porque se ajustaba a la comuna de Pelotillehue que era la elegida por Pepo para darle vida a su personaje.

Hoy sigo cumpliendo con firmar los libros de Pepo, no me siento un sobreviviente porque tengo mi opera prima: Expo-Comic y Multimedia, la que me mantiene súper ocupado y además es mi proyecto “number one”.

jueves, 10 de enero de 2019

Miguel Ortiz, precursor de las ferias de cómic en Chile


Caricatura de Miguel Ortiz hecha por Nico Di
Mattia (Artista Disney-Pixar).

MIGUEL ORTIZ
PRECURSOR DE LAS FERIAS DE CÓMIC EN CHILE

El año 1965, estando en Zig Zag, le propuse a Ignacio Cousiño, su Gerente Comercial, hacer una feria de cómics en un recinto con acceso masivo de público.

La feria consistía en trasladar el departamento de historietas a un centro de eventos para que el público viera cómo se hacían las revistas de historietas y de paso venderlas.

En el proyecto propuse el teatro Caupolicán por la capacidad que el local tenía para recibir un público masivo ya que cada revista vendía de 200.000 ejemplares para arriba.

Un día me llaman de la gerencia de Zig Zag para decirme que mi idea fue aprobada: el cómic se presentaría en la FISA (una feria agrícola y de maquinarias). Que movilizaba en lo que yo diría aproximadamente a 1.000.000 a 1.500.000 personas en los 15 días que duraba esa feria, ubicada en la comuna de Cerrillos.

Con el arquitecto que contrató la empresa fuimos a la FISA a ver el terreno contratado que era de 300 metros cuadrados. Era pequeño para mi idea, pero llevaríamos menos dibujantes. De regreso a la oficina recibo una llamada, en que me piden incluir al departamento editorial y considerar la participación de algunos escritores, los cuales firmarían sus últimos libros.

Con esa noticia tuvimos que modificar todo el stand junto con el arquitecto. Lo tuvimos que diseñar como pasadizo para poner la venta de cómics y libros más los exhibidores, lo que forsozamente dejó afuera las mesas de dibujo que llevamos, lo que me obligó a invitar a los dibujantes más representativos de la empresa. Para ello inventamos una vitrina en la que pusimos una mesa de dibujo con su respectivo piso; dicha vitrina tenía vista al exterior para que el público que hacía fila para entrar viera a los artistas dibujando sus historietas.

La gerencia me dijo que tenía derecho a solicitar a todos los dibujantes que yo estime conveniente, lo mismo vale para nuestros escritores.

Me reuní con Abel Romero, Director de Arte, y González del Departamento de Publicidad y les encargué el proceso de tres páginas de cómics tamaño pliego. Eligieron una página de un cómics de vaqueros, la copiaron utilizando retroproyector, la cual mostró el dibujo a lápiz, tinta y color más el modelo impreso el cual fue estratégicamente ubicado. A eso le agregamos una foto del departamento de historietas con 50 artistas trabajando tamaño mural.

Invité a cuatro dibujantes representativos de aquella época; en primer lugar a Pepo, Nato, Abel Romero y a Mario Igor y a los escritores Francisco Coloane, Manuel Rojas, Elisa Serrano y al Director del Departamento Editorial, para el cual yo también trabajaba, me refiero a Enrique Lafourcade.

El stand de Zig Zag contó con una gran cobertura de prensa, ya que contaba como con 20 publicaciones de opinión, lo que hizo que el público se dirigiera derecho al stand de Zig Zag, el cual vendía cómic y libros con un gran descuento.

El primer dibujante que partió el día de la inauguración fue Pepo, dibujó una página de Viborita que publicaba en El Mercurio en una sección femenina. El Presidente de la República, Eduardo Frei Montalva, lo saludó con un apretón de mano. Al término de la feria, Pepo y Nato me felicitaron pero me dijeron que casi se murieron de calor en la vitrina (no alcanzaron a ponerle el aire acondicionado).

Los gerentes de Zig Zag, Ignacio Cousiño y Guillermo Canals, me felicitaron por la iniciativa, la que quedaron de hacer todos los años. A mí me ofrecieron un cargo de creativo en Zig Zag, lo que no se pudo concretar porque la empresa se vendió al arzobispado y posteriormente fue estatizada y pasó a llamarse Quimantú. La feria fue un éxito que superó las expectativas de la empresa.

La experiencia en ferias comerciales de Ortiz es de gran importancia, ya que en Caracas, Venezuela, estuvo a cargo de ferias de gran envergadura como Petro Avance, Turismo USA y Construminero, etc, estas son algunas de las en que el participó como creativo y publicista (1974 a 1987).

Además en Chile es creador de Expo-Comic y Multimedia (2009 a 2019), y sigue en esta actividad que para él recién comienza.

martes, 4 de septiembre de 2018

PEPO CUMPLE 102 AÑOS

FOTO 1 Esta ilustración en la cual Pepo muestra su portafolio a su ídolo de la época: Coke, fue realizada por él mismo. FOTO 2 Una ilustración del personaje Condorito realizada por Pepo.


En diciembre
PEPO CUMPLE 102 AÑOS

By Miguel Ortiz

A los 7 años el diario El Sur de Concepción publica sus primeros dibujos. Admirador de Jorge Delano (Coke), abandona sus estudios de medicina y se dedica de lleno a trabajar en la revista Topaze que dirigía Coke, para él fue un gran descubrimiento el joven Pepo ya que dibujaba tan bien como él. Una de sus caricaturas más ingeniosas fue la que le hizo a su tío (Presidente de Chile), Juan Antonio Ríos. La revista ya la hacía casi completa; posteriormente se hizo cargo de la dirección de El Topaze, trabajó para El Peneca y dirigió el Pobre Diablo, una revista picaresca.

Pronto se hace famoso. Todo el mundo quería tener una caricatura de él. El Director de la revista Fausto le pidió que hiciera una página para una revista que tenía como proyecto, Pepo le llevó una página de Condorito, la revista se llamaba Okey. 

Al Director le agradó muchísimo que el cómics de Condorito tuviera historias completas de una página ya que el resto de las páginas eran con un “continuará” en cada una, lo que hacía que los lectores se mantuvieran cautivos, pero eso no le importaba, ellos se sentían satisfechos porque venía Condorito a alegrarlos semanalmente con sus historietas completas. Más adelante el Okey se termina debido a que la editorial Novaro de México trae a Chile cómics americanos con historias que terminan en las 32 páginas. Pepo armó un equipo de dibujantes y sacó a Condorito mensual: del primer número se vendieron 250.000 ejemplares. Todo un record.

lunes, 27 de agosto de 2018

Lanzamiento de Condorito

FOTO 1 René Ríos (Pepo). FOTO 2 Condorito número uno. FOTO 3 Condorito número cuatro, tapa dura, edición de lujo. FOTO 4 Una tapa divertida diseñada con maestría por René Ríos (Pepo).


LANZAMIENTO DE CONDORITO

Por Miguel Ortiz

Lanzamiento Sorpresivo

Hernán Maino me pide que lance en Expo-Comic 2013 el nuevo libro de tapa dura de lujo de Condorito, de la Editorial Origo, de la cual es Gerente General. Yo acepté aunque jamás lo he hecho salvo un libro mío, pero este es muy distinto y yo diría especial, ya que, cerraré un instante los ojos y me trasladaré a la época de oro del cómics nacional.

Lanzamiento con el Nieto Regalón

El lanzamiento lo haré nada menos que con el nieto regalón de Pepo. Eso le dará realce a este encuentro, ya que, será una conversación de un sobreviviente del nacimiento de un personaje que ha sobrevivido tanto tiempo y se lo pelean los pueblos latinoamericanos apropiándoselo como propio.

Personaje Peleado

Yo fui testigo de ello, viví en Venezuela 13 años y la gente juraba que Condorito era venezolano porque salió en una oportunidad bailando joropo con liqui liqui, baile y vestimenta folklórica de Venezuela, incluso la gente estaba usando algunas palabras utilizadas en el cómics como propias.

Pepo era Sureño

Condorito para mí significó mucho. El autor del personaje me hizo perder la timidez de provinciano, pues nací en Temuco, Sur de Chile, aunque René Ríos (Pepo) también era sureño, nació en Concepción, Pepo nos decía a Igor y a mí: “No sean tímidos ustedes le “pegan al cosío”, una frase sureña. Igor también era huaso de Puerto Montt.

Espero estar a la altura de esta magnífica misión: "en el fondo me siento como si recibiera un gran premio, lo haré con uno de los nietos, además me gustaría que sea superventa".

lunes, 6 de agosto de 2018

De un Sueño a una Feliz Realidad

FOTO 1 Aeropuerto Comodoro Arturo Benítez de Santiago de Chile. FOTO 2 Rene Ríos (Pepo), autor de Condorito, y Miguel Ortiz, ex dibujante de Condorito. FOTO 3 Horacio Altuna (izquierda) y Miguel Ortiz (derecha). FOTO 4 Regreso en el avión desde Barcelona, España. FOTO 5 C.B. Cebulski (busca talento de Marvel).

DE UN SUEÑO A UNA FELIZ REALIDAD

Todo empezó en el Aeropuerto Internacional “Comodoro Arturo Benítez” el 26 de noviembre de 1989.

Regresaba desde Caracas, Venezuela, y René Ríos, Pepo, lo hacía desde Miami, Estados Unidos. En el reencuentro, Pepo me planteó: “Sabes, Miguel, siempre me he preguntado: ¿habrán dibujantes de cómics en Chile? “Siempre tuve esa preocupación en Caracas. Compraba periódicos y revistas, pero no se veían dibujantes nuevos”, respondí.

Quedamos de juntarnos para ver qué pasaba y hacer algo por los dibujantes emergentes. Nos reunimos varias veces y se nos agregaron Renato Andrade (Nato), Jorge Carvallo (Jorcar), Máximo Carvajal, Themo Lobos, Lincoln Fuentes, Jimmy Scott y algún otro que se me escapa. Nuestra idea era volver con la Asociación de Dibujantes de Cómics de Chile y pensamos que Pepo debía asumir la presidencia, pero se enfermó y Abel Romero tomó el timón. Pensábamos en formar una empresa comercial de cómics y preparar a los jóvenes para que, mezclados con los veteranos, asumiéramos el vacío que había dejado Zig Zag.

En el intertanto Nato se enfermó y debí reemplazarlo en la Secretaría. Desde allí diseñé una estrategia a corto y mediano plazo para revivir el cómic en Chile. Con ProChile que ha jugado un rol decisivo, preparamos un plan, elaboramos un catálogo y volamos a Barcelona en pos de contactos y promesas de trabajo.

En tierra catalana me percaté lo útil que son las ferias para promover el cómic. Y en el trayecto de retorno me propuse hacer algo parecido. Horacio Altuna, dibujante argentino nacionalizado español, me expuso su teoría: para elevar el nivel de los dibujantes chilenos era básico su asociatividad con sus pares de Argentina. Incluso, publicaciones mixtos. Ideas que, por cierto, comparto.

Hoy estamos viendo los resultados. Tras cuatro versiones, Expo Cómic 2013 se consolida bajo el alero del edificio más alto de Santiago. Como en los encuentros anteriores anuncia sus visitas ilustres como Horacio Lalia, Nico Di Mattia de Disney y de Marvel, Carlos Gómez y Max Fiumara, liderados nada menos que por C.B. Cebulski, Vicepresidente y busca talentos de fama mundial. Junto a ellos, algo más que un puñado de compatriotas emergentes –con significativa cuota de mujeres- a la espera de jugar en las grandes ligas.
Lo que hace poco era una idea o un sueño es ahora una feliz realidad.

Con esa alegría inauguraremos Expo Comic 2013 en el Costanera Center de Santiago de Chile el próximo viernes 9 de agosto.

lunes, 25 de julio de 2016

El Primer Año de Condorito

1 Miguel Ortiz, ex dibujante de Condorito.
2 Esta fotografía de Pepo, René Ríos, fue distribuida a los periodistas acompañada del primer número de Condorito el día del lanzamiento. (Fotografía de Enrique Aracena Pérez, Premio Nacional de Periodismo, mención Fotografía).
3 Este es el número 1 de Condorito, que fue entregado a la prensa en esa oportunidad.

El primer año de “Condorito”

By Miguel Ortiz

Años ha, mientras estaba trabajando en Zig Zag como ayudante de Themo Lobos, por el pasillo del segundo piso, donde funcionaba el Departamento de Historietas, pasaba Pepo temprano, todos los días a su oficina. Era muy madrugador.

En ese tiempo, la revista Okey vendía 100.000 ejemplares semanales, por lo que era una -junto con El Peneca, predilecta de los niños- de las que mayor tiraje tenía y, por supuesto, vendía. Sorpresivamente empezó a bajar su venta y cuando llegó a una cifra de “solo” 60.000 ejemplares, la empresa decidió cerrarla para siempre. (En estos momentos, no hay ninguna que alcance esa cifra). En Okey se publicaba una página de Condorito, y muchos decían que la gente compraba la revista por el personaje de Pepo.

Causa de la baja de tiraje fue que a Chile empezaran a llegar las revistas de historietas americanas impresas en español por editorial Novaro de México. Los títulos eran: El Llanero Solitario, Tarzán, La Pequeña Lulú, El Conejo de la Suerte, Tom y Jerry, El Pato Loco, Flash Gordon, El Príncipe Valiente, etc. La razón fue que todas las historietas eran completas, terminaban en las 34 páginas, impresas en papel periódico con tapas en papel couché, todo a cuatro colores. En cambio, las revistas chilenas eran en papel periódico a un color y cada historia de una página era con “continuará”. O sea, el lector quedaba cautivo…

En la empresa, simultáneamente, se hacía fuerte el rumor de que Pepo estaba haciendo una revista “bomba”. Los periodistas y los dibujantes interrogaban a los júniores y a los aseadores sobre ello, pero no había forma de saber el secreto. A Pepo le encantaba la revolución que se formó en torno a la nueva revista, pero siguió manteniendo en absoluta reserva su proyecto.

La verdad es que yo tenía tanto trabajo que no me alcanzaba el tiempo para meterme a conversar sobre el tema al paso que algunos especulaban con que la revista sería de un formato especial y súper moderna.

Un día pasó Pepo por el lugar que ocupábamos Themo y yo (Las oficinas eran de espacios abiertos, menos la de Pepo y Disney Producción, que dirigía Elisa Serrano). Pepo me dijo “sigue trabajando tranquilo”. En ese minuto yo estaba dibujando una página de chistes. La presencia del maestro me hizo transpirar de puros nervios, pero se despidió muy amable diciéndome “nos veremos pronto”. En la tarde, antes de irme a casa apareció nuestro colega Nato (Renato Andrade), quien me dijo: “Vengo de parte de Pepo: te invita a comer al “Nuria” unas hamburguesas y un vino Gato Negro”. Luego agregó: “Van a ir Ric, Pepo, yo y tú.

¡Te conviene!”, (El restaurante “Nuria” era uno de los más elegantes de la época).

Cuando estábamos tomando un bajativo, Pepo me dijo: “Miguel, quiero que seas parte de mi equipo. Pienso sacar la revista Condorito en un formato de 21 de ancho x 28 cm alto y con cien páginas. No estoy muy seguro si la publicaré mensual o bimensual, eso dependerá de la respuesta del público, ¿Qué te parece? Yo le dije que me parecía súper bien, pero estaba trabajando con Themo Lobos. Pero replicó: “Lo sé, Miguel, pero la idea es que me hagas unas cuantas páginas al mes a lápiz. Ric le pasará tinta”. Le contesté: “en ese caso acepto”. Entonces Pepo me citó a una reunión creativa de la revista para el día lunes de la semana siguiente a las 9 de la mañana. Le dije que iría pero como a las 10.30 me iría, pues tenía que despachar al taller “Rocket”, una revista de ciencia ficción de Themo.

Se despidió con un “bueno, haré dos reuniones: una a las nueve con los que ya están trabajando y otra, donde estarás tú y la otra parte del equipo”.

Ese lunes estuve puntual a la hora convenida. La secretaria me llevó al salón del Directorio. Pepo me saludó y me presentó a Mario Igor, Adolfo Urtiaga (dibujante argentino, quien estaba dibujando para Dante Quinterno a Patoruzito, otro personaje célebre de esos años), Ricardo Gonzalez (Ric, dibujante entintador), Nato (dibujante enlace y diagramador), y, por supuesto, al guionista Osvaldo Muñoz Romero (Osmur), Pepo nos explicó que quería mantener el vocabulario popular, pero que no aceptaba que en la publicación se cayera en la grosería y los chistes de doble sentido.

Todos tomamos nota de la reunión y se acordó realizar quincenalmente reuniones similares para aportar chistes e ideas graciosas, a las cuales el guionista le daba forma y eran repartidas a los dibujantes por Nato.

Pepo se enojaba cuando un dibujante hacía alguna gracia sobre el personaje y lo reprendía en plena reunión, pero era un tipo de gran corazón y antes de empezar la reunión siguiente pedía perdón al dibujante y al resto de los asistentes, Pepo era un tipo que quería a todos sus colaboradores. La secretaria, por encargo de él, anotaba el día de los cumpleaños para enviarles un regalo y lo mismo hacía para el día de la Navidad.

La verdad es que todos nos sentíamos como un equipo familiar. Pasaron los meses y Pepo estaba feliz. Ya teníamos la cantidad de ejemplares de adelanto que el taller nos exigía para partir con el numero “0” y ver los defectos que la publicación pudiera tener, Hasta que nos dijo un día que tendría una reunión con el gerente general Ignacio Cousiño y Guillermo Canals para partir con su “gran aventura” como él llamó a la aparición de “Condorito”.

Antes que apareciera “Condorito”, Pepo con otro equipo de dibujantes sacó en forma paralela “Can Can”, una revista de humor para adultos pero sin ningún tipo de groserías, no era censurable. Pepo nos dijo que si nosotros queríamos colaborar en ella, lo podíamos hacer. Yo estuve un tiempo aportando con chistes. Esta revista la hizo con fines de distracción para sorprender a los medios de comunicación antes del lanzamiento de “Condorito”, Pepo tenía un gran sentido publicitario (Experiencia que adquirió cuando por intermedio del departamento de Publicidad de Zig Zag trabajó para la Polla Chilena de Beneficencia).

Llegó el día D. Todos estábamos expectantes. Se hizo un cóctel para la prensa y a los periodistas les regalaron el Condorito N° 1 con una fotografía de Pepo mostrando el personaje. Al día siguiente salió en todas las revistas de Zig Zag un gran reportaje sobre la nueva publicación de Pepo. En resumen, se vendieron 200.000 ejemplares. Ignacio Cousiño felicitó a Pepo y a los dibujantes, además nos dijo que la editorial iba a exportar cómics chilenos a todos los países de habla hispana, cosa que se hizo en esa época.

Pepo no era un dibujante envidioso: siempre ayudó a los colegas nuevos a corregir algunos errores para poder incorporarlos a la empresa. En Chile, hubo un momento en que varios tuvimos que salir del país por alguna razón. Pepo no fue ajeno a eso. Cuando regresé a Chile, él también lo hizo. Venía retornando definitivamente de Miami, E.E.U.U., y casualmente llegamos juntos, si bien yo lo hacía desde Caracas, Venezuela. En el aeropuerto me dijo que siempre se preguntaba: ¿Habrá dibujantes de cómics en Chile? Yo le dije que a mí me pasaba lo mismo. Quedamos en juntarnos, y lo hicimos en varias oportunidades para ver qué podíamos hacer por las nuevas generaciones.

Han pasado muchos años y me siento feliz de haber conocido a Pepo, de haber gozado de su amistad y de haber participado en sus proyectos. Sobre todo en “Condorito”, personaje conocido en toda América y de eterna vigencia.